Hace 2 meses atrás estuve buscando alguna solución al problema que causaba en casa mi hija menor, observando la situación, me di cuenta que el problema fundamental era la falta de un mueble adecuado a sus necesidades. Comenzó de esta forma la búsqueda de la solución, el citado mueble. Comencé a recorrer varias casas comerciales en el afán de lograr el orden de mi hija, ningún mueble se ajustaba a lo que consideraba yo la solución del problema, recordé que siempre había algo que ver en Muebles Hidalgo en Hernandarias Nº 925 c/ Piribebuy. Efectivamente, encontré el mueble que quería, pregunte el precio y me pareció razonable, sin embargo, el ayudante del señor Hidalgo dijo… “pero ese es parte del juego del señor que se llevo la litera y la cómoda, ahora le va a quedar incompleto”, ante esto el señor hidalgo le dijo: “… ese cliente dijo que vendría hace una semana, y no vino… así que lo vendemos porque: “el que llega tarde, ni oye misa ni come carne” con esto el señor Hidalgo señalo las consecuencias de la impuntualidad. Ya en tiempos de los romanos se decía: "Para el que llega tarde, los huesos".
En general u pequeño esfuerzo por cumplir evita el esfuerzo de tener que elaborar alguna excusa, y hay que recordar que “la excusa agrava la falta”. Digo en general, porque todos tenemos la tendencia a generalizar. En esta tendencia muchas veces he escuchado decir, respecto al respeto por la hora: no se preocupe… es la hora paraguaya”. En realidad creo que no es la hora paraguaya, sino un problema de costumbres que hay que erradicar a objeto de lograr transmitir respeto hacia los demás, que dicho sea de paso, genera que los demás nos respeten.
Leyendo un artículo, descubrí, que en realidad la impuntualidad no es propiedad de los paraguayos, aclarando que hay gente puntual, en la siguiente dirección, pueden informarse de la "hora boliviana", "hora puertorriqueña", “Hora venezolana”, “hora mexicana”, en general “Hora Latinoamericana” : http://noticias.latino.msn.com/latinoamerica/articulos_bbc.aspx?cp-documentid=23814228 .
Creo que todos debemos reconocer que sea cual sea la excusa, nos cuesta ser puntuales, debemos hacer un esfuerzo por determinar que factores determinan está conducta que atenta contra otros y contra la productividad y desarrollar acciones que permitan ir paulatinamente eliminando este vicio de la impuntualidad. Creo que debemos trabajar en lo básico: nuestra actitud, actitud hacía nuestras personas y hacia los demás.
Saludos y Éxitos


