A través del tiempo me he encontrado con varios autores que han sido denominados “futurólogos”, ya que se dedican a estudiar y predecir científicamente el futuro del hombre. Quizás Gastón Berger sea uno de ellos. El decía “mañana no será como ayer, será nuevo y depende de nosotros. Hace falta inventarlo mas que descubrirlo”. Peter Drucker fue aun mas drástico y agregaba: “la mejor manera de predecir el futuro es inventándolo”
Algo que me ocurrió, hace algunos años, cuando recién comenzaba a incursionar en la docencia, en la asignatura de administración, tenía que tratar el tema del entorno y su relación con la empresa. Normalmente se identifican en esto los factores macro y micro ambientales que afectan a las organizaciones, lo que nos lleva a la identificación de las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades (DAFO ó FODA).
Este modelo de análisis se desarrolla al igual que una radiografía en un momento en el tiempo, y por supuesto es completamente variable a través del mismo, por tanto no basta con una tarea de diagnóstico, más aún cuando queremos trabajar un horizonte de planificación de largo plazo, siendo incluso necesario recurrir al análisis de las tendencias[1]
En el desarrollo de la clase, se me ocurrió explicar las tendencias diciendo que en el futuro tendríamos un sólo equipo en que podríamos escuchar nuestra música, ver nuestras películas, leer libros y además comunicarnos. Los jóvenes que me escuchaban inmediatamente exclamaron “mucha tele profe… mucha tele”. Debo reconocer que en literatura y películas la ciencia ficción siempre me han gustado, y no le di mucha importancia a lo que me decían los alumnos en aquel entonces. Eso fue hace treinta y algo años.
Para ellos era un choque de paradigmas. Un paradigma es el resultado de los usos, y costumbres, de creencias establecidas de verdades a medias. El Paradigma no solo nos envuelve sino nos controla, nos define, nos delimita todo lo que percibimos, y creemos que esa es la verdad. Define lo que es realidad y descalifica las demás opciones.
En ese entonces era difícil pensar en lo que hoy podría estar ocurriendo. Basta citar que tal cual como había indicado en aquella clase de administración y la explicación de tendencias, hoy día me encuentro leyendo libros, viendo películas, contactándome con amigos y trabajando mucho con el computador, que en aquellos años no era tan accesible y popular como hoy en día, más aún en América Latina. Esta frase es muy cierta: Todo cambio duele, por eso el miedo al cambio. Todo cambia, nada esta fijo, todo fluye, todo esta en movimiento. El cambio es lo único estable, es lo único que no cambia.
Johnn Naisbitt decía “debemos reinventar lo que estamos haciendo, es una cuestión de supervivencia”. El éxito de las organizaciones en el futuro se encuentra en su capacidad para analizar las tendencias que les afectan y desarrollar acciones efectivas para realizar los cambios necesarios para asegurar su permanencia en el tiempo.
Sin lugar a dudas la innovación tecnológica constante será una tendencia sostenida para los próximos años, acompañada de importantes cambios en las formas y requerimientos de trabajo, en las competencias necesarias para mantenerse en el trabajo y progresar. Acompañemos a este escenario que la cada vez es mayor la velocidad de estos cambios, lo cual determina personas con creatividad e ingenio para desarrollar los cambios en forma proactiva. “Si la velocidad de cambio en tu organización es menor que el ritmo de cambio de tu entorno, entonces tu fin esta a la vista” (Jack Welch).
Solo a manera de ejemplo de lo que había ocurrido con la industria lechera hace muy poco tiempo y su falta de lectura de tendencias. La industria lechera mundial funcionaba, hasta el 2006, con el paradigma que existía un excedente de stock, ya que la leche era un bien abundante, y el precio estaba en su banda inferior. Durante lo que ha transcurrido de 2007, hemos apreciado un alza de 50% en el valor de la leche en góndola e incrementos superiores en las transacciones a grandes volúmenes. Hoy la leche es un bien escaso. ¿Había un "error paradigmático"? ¿Hubo cambios o alteraciones importantes en el mundo que cambiaron el panorama de abundancia a escasez? No. El cambio más importante ocurrió en la percepción de las personas, de la industria lechera, de los países. Hubo un cambio de paradigma. Y los gestores no lo habían previsto.
Otros ejemplos existen en la realidad cotidiana, y los podemos encontrar sobre todo en internet, la súper carretera de la información. Utilizando el buscador que sea de su mayor agrado podrá transitar ante una gran cantidad de predicciones en lo que respecta a las tendencias, y comenzar a asombrase de lo que se viene de aquí al año 2020, por ejemplo. Como gestores de una organización no debemos dejar de considerar la necesidad de dos cosas para asegurar la sustentabilidad de cualquier empresa: primero, mantenerse informado y atento a las tendencias, y segundo, desarrollar las competencias necesarias para adaptarnos oportunamente a los cambios que ellas exigen.
Sobre esto, Drucker ha dicho: “Desde mediados de los años setenta, lo que conocíamos sobre administración ya no nos sirve. En el futuro inmediato, los gerentes tendrán que ser capaces de olvidar lo que hacían, tan rápido como aprenden las cosas nuevas que tienen que hacer”. Hammer y Champy, precursores de la reingeniería, son más dramáticos cuando, en la portada de su primer libro, de inicios de los noventa, expresan" Olvide todo lo que usted sabe sobre cómo debe funcionar una empresa. Casi todo está errado”.
Los cambios que se han producido en el entorno impactan en todos los componentes del trabajo de una empresa: los sistemas productivos, el marketing, los enfoques sobre la calidad, la investigación-desarrollo, el manejo de existencias (stocks), los criterios de competitividad y efectividad, así como en los enfoques sobre las funciones gerenciales.
| Los cambios en el entorno y su impacto en los paradigmas que durante décadas han orientado el trabajo de las empresas también influye en los enfoques gerenciales, que surgieron y predominaron en condiciones que se han modificado sustancialmente. Entre las capacidades principales para gerenciar en un entorno turbulento se plantean: flexibilidad y disposición para el cambio, asumir riesgos, innovación constante. |
Por eso hay que tener cuidado en nuestra expresión de mucha tele profe. Tenemos que estar siempre preparados para el cambio, pues como dice aquella canción: “cambia lo superficial, cambia también lo profundo, cambia el modo de pensar, cambia todo en este mundo…” y como, pensaba John C Maxwell, respecto a la nueva gerencia del siglo XXI “solamente las personas que pueden ver lo invisible logran hacer lo imposible”.
Saludos y Éxitos
[1] Diccionario Real Academia de la Lengua Española (RAE) www.rae.es



1 comentario:
Lectura relacionada
http://www.gutierrez-rubi.es/32-tendencias-de-cambio-2010-2020/#2
Publicar un comentario